Los especialistas de Microsoft e Intel habrían conseguido disminuir el consumo eléctrico de Windows 7 en 21% en comparación con Windows Vista. Este ahorro de energía simboliza una hora extra de uso del ordenador. Intel ha trabajado severamente con Microsoft en la creación del nuevo sistema operativo presentado este 22 de octubre pasado.
Entre otras cosas, Windows 7 deshabilita los componentes de hardware que no están siendo utilizados por el sistema, a la vez que a algunos circuitos de Intel andan en modo suspendido durante todo el tiempo posible.
Windows 7 contiene asimismo un “Device Stage” que hace posible cambiar las preferencias de consumo eléctrico de las unidades vinculadas al sistema a través de puertos USB.
